Vizcaya Weekly

Mercado inmune

Pareciera que al mercado le da lo mismo si el petróleo sube, si las tasas siguen altas o si una guerra lleva meses escalando en Medio Oriente.

Alan Levi
2.6.2026

Mientras exista una narrativa suficientemente poderosa que sostenga el entusiasmo, los inversionistas encuentran rápidamente una razón para volver a comprar. Y hoy, esa narrativa sigue siendo exactamente la que ya todos conocemos: inteligencia artificial.

La semana pasada volvió a demostrarlo con bastante claridad. A pesar de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue lejos de resolverse, los mercados nuevamente optaron por enfocarse en lo positivo. Las conversaciones para extender la tregua y eventualmente reabrir el Estrecho de Ormuz ayudaron a reducir parte de la tensión, lo que terminó empujando con fuerza a la baja al petróleo y el Treasury americano a 10 años retrocedió hasta 4,44%, reflejando menores presiones inflacionarias esperadas.

Pero más allá de la geopolítica, la verdadera historia sigue estando en otro lado. El S&P 500 avanzó +1,43% durante la última semana de mayo, completando nueve semanas consecutivas al alza y cerrando el mes nuevamente en máximos históricos. El Nasdaq, impulsado principalmente por semiconductores y tecnología, acumuló un impresionante +10,6% solo en mayo. Y aquí aparece uno de los puntos más relevantes del mercado actual: el liderazgo sigue siendo extremadamente concentrado.

Hoy el mercado parece dividido en dos grandes grupos. Por un lado, las compañías y países ligados al ecosistema de inteligencia artificial. Por el otro, el resto. Corea del Sur, Taiwán y gran parte del sector tecnológico americano continúan liderando con fuerza gracias al boom asociado a infraestructura AI, semiconductores y centros de datos. En cambio, regiones más expuestas a commodities tradicionales, petróleo o política local siguen quedando bastante más rezagadas.

Y quizás lo más interesante es que el mercado ya entró en una nueva etapa dentro de esta misma historia. Hace algunos meses bastaba simplemente con estar relacionado a inteligencia artificial para subir con fuerza. Hoy el mercado empieza lentamente a discriminar más. Ya no se trata de comprar cualquier compañía ligada a semiconductores, sino de identificar cuáles realmente tienen ventajas competitivas difíciles de replicar, capacidad de fijación de precios y espacio real de crecimiento. Nvidia sigue siendo el gran símbolo de esta tendencia, pero el mercado comienza a ampliarse hacia otros actores.

Todo esto ocurre mientras el escenario macro sigue mostrando señales mixtas. En Estados Unidos, la economía continúa resistiendo, aunque con ciertos focos de desaceleración. El sector inmobiliario sigue debilitándose y algunos datos de consumo comienzan lentamente a moderarse. La inflación, si bien mostró algo de alivio en el último dato de PCE, sigue lejos de niveles cómodos para la Reserva Federal. Y justamente ahí aparece una de las grandes preguntas hacia adelante: cuánto tiempo más podrá convivir este entusiasmo extremo por crecimiento e inteligencia artificial con tasas todavía altas y un contexto geopolítico que sigue siendo bastante frágil.

La próxima semana nuevamente estará muy marcada por datos macroeconómicos importantes, especialmente empleo en Estados Unidos e inflación en Europa. Pero probablemente el mercado seguirá funcionando bajo la misma lógica de los últimos meses: mientras las utilidades tecnológicas sigan sorprendiendo y la inversión en inteligencia artificial continúe acelerándose, los inversionistas parecen bastante dispuestos a convivir con casi cualquier otro riesgo. Y por ahora, al menos, esa sigue siendo la historia dominante de este mercado.

Lo creaste, lo

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